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Cómo mejorar el sexo en tu relación

La estimulación sexual y el deseo de vincularnos con nuestra pareja siempre nos acompañan en los primeros momentos de una relación. En la mayoría de las personas, sin embargo, la actividad sexual y la libido disminuyen después de algunos años con la misma pareja.

El interés disminuye, los encuentros se espacian y la libido entra en un estado de letargo progresivo que puede degradar la actividad sexual en un proceso accidental de relaciones satisfactorias y no deseadas.

En el mejor de los casos, el amor reemplaza al enamoramiento, la pasión inicial da paso al amor, pero desaparece la atracción por la otra persona como objeto y sujeto sexual.

La variación en la intensidad varía a lo largo de la vida de una persona. deseo sexualEstas oscilaciones están dentro del rango normal. La falta de libido puede deberse a una variedad de factores:

  • estrés diario
  • la falta de sueño
  • problemas de salud
  • desequilibrio hormonal
  • Medicamento
  • la llegada del niño
  • barreras de comunicación

Una de las causas más comunes de disminución o pérdida de la libido en las parejas es el estado mental y el temperamento. Es la investigación y la práctica de la psicoterapia las que muestran que el aburrimiento y la monotonía sexual son los factores más comunes que hacen que el sexo disminuya incluso en parejas que continúan enamoradas.

El principal órgano sexual humano es el cerebro, por encima de los órganos reproductores y las zonas erógenas. Aburrimiento – en este caso, corresponde a «habituación» en términos psicológicos.

Esto sucede cuando el factor sorpresa y la capacidad de seducción desaparecen de la actividad sexual de una pareja. Esto explica por qué, en la mayoría de las parejas, el deseo sexual disminuye gradualmente después de una relación hasta que, en algunos casos, se logra la supresión del deseo o la supresión del sexo.

falta de pasión o falta de libido Las parejas no siempre se ven afectadas de la misma manera. Lo más normal es que decaiga en una de las partes mientras la otra parte sigue queriendo una relación.

Se convierte en un problema cuando la vida sexual de la pareja desaparece o se convierte en una práctica poco entusiasta que procede mecánicamente y reduce o suprime el placer.

Para tener una vida sexual satisfactoria en una relación a largo plazo, debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones:

El deseo persistente en una relación no funciona por arte de magia

El mito de la espontaneidad, de que lo que esté a punto de suceder sólo sucederá en una relación a largo plazo de forma premeditada, con voluntad e intención. El poder de la fuerte atracción y la excitación espontánea desaparece con el tiempo, lo que requiere que cultivemos conscientemente este impulso, en lugar de confiar en momentos, circunstancias o alineaciones estelares para reavivar la chispa del deseo.

En las relaciones duraderas, el sexo y la emoción suelen ir de la mano.

Por ello, es imperativo fortalecer los sentimientos más allá del contacto sexual y propiciar factores que propicien un clima emocional positivo que favorezca el vínculo de pareja.

Deben evitarse los platos blandos precocinados

Tampoco puede catalogarse como un procedimiento de fin de semana: el sexo es felicidad y placer, no obligación. Sin embargo, es necesario saber respetar el tiempo natural y aceptar que la relación puede experimentar períodos de menor actividad sexual. El sexo es bueno, pero más sexo no es mejor. El estrés de tener relaciones sexuales frecuentes puede ser estresante.

El sexo es más que coito y orgasmo

Debemos vivir en una vida sexual más globalizada. Una relación sexual no tiene que ser un orgasmo para ser satisfactoria. La sexualidad puede existir en nuestro comportamiento cotidiano como pareja. Los juegos previos no son algo que haces cinco minutos antes del sexo. Los juegos previos deben comenzar al final del último orgasmo.

mantener la sobriedad sexual (ligada a nuestra libido automática) y mantener el interés sexual en los demás

Para tener una vida sexual satisfactoria, no es necesario hacer muchas cosas diferentes o probar todas las técnicas que se nos presentan a través de la literatura o las imágenes en Internet u otros medios.

Pero si no queremos tener relaciones sexuales aburridas, lo mejor es evitar las rutinas y los guiones fuera de lo planeado y continuar con cada relación.

Cuando la costumbre o el mismo hábito se repite sin cambio, todo se vuelve rutinario y sexualmente indoloro. Mantener viva la estimulación erótica requiere una atracción renovada.

El deseo sexual humano no es estático.

Nuestras preferencias pueden cambiar con el tiempo, o simplemente en algún momento es posible que desee experimentar algo nuevo. Es importante desarrollar una comunicación sexual sana para que no se dé por hecho lo que le gusta a nuestra pareja.

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